fueron pasando los dias y no pude salir de mi encierro.no pude acompañar a sus hermanos a quienes sé desoladosfinalmente un hermano somos nosotros mismosno son los mayores en su partida ordenadani son nuestros hijos y la tragedia inesperadasomos nosotros mismos, que perdemos un brazo, un pulmón, guiñosque dejamos de vernos en sus ojosen sus gestos y en nuestros recuerdos compartidosnos queda un vacio en la memoriauna falta de su sonrisa inefablede su humor pausado y elegantede que nos recite un poematia grace y papa varonlos abrazo con cariño